¿Vidas turbulentas éxito de ventas?

04 diciembre 2014

Émile Zola

¿Vidas turbulentas éxito de ventas?

 Sergio Suárez 

Los psicólogos tienen claro que ningún escritor puede sustraerse a la realidad de sus días. Su vida, lo que le pasa, lo que siente, a quienes frecuenta son tema para sus obras y de alguna manera están presentes en las páginas de sus relatos, en el aliento de sus personajes y en la manera en la que se urden las tramas. 

A fuerza de leer biografías y biografías de escritores célebres, me pregunto si para llegar a la cumbre hay que sacrificar una vida segura y placentera por tener al alcance ese plus de mala suerte, fatalidad y dolor. A veces parece una constante. En el fondo no lo creo, o me gustaría que no fuera así, pero las biografías de los escritores de fama me dicen otra cosa. 

Será cuestión de que alguien elabore estadísticas y pueda demostrar que esas causas tienen esos efectos. Que las vidas turbulentas de los autores de renombre son la inspiración de las mejores obras de la literatura. 

¿Vidas atropelladas? Además de el caso de Ernest Hemingway que he comentado en otra entrada de BlogEbukalia, conozco a dos escritores franceses que parecieron encontrar valor y seguridad en sus entornos caóticos. Me refiero a los casos de Émile Zola y del gran Balzac. El primero con sus manías enfermizas y el segundo con una madre que lo martirizó -o éso decía- hasta aborrecerla. 

Hoy diríamos de Émile Zola que padecía de ansiedad, de trastorno obsesivo compulsivo. La lista situaciones absurdas que creaba a su alrededor hace reír. A Zola no le gustaban las multitudes, huía de ellas, se sentía seguro en su mundo. 

Para Zola cada objeto de su casa debía estar en el lugar exacto, en una posición concreta. Nada se podía tocar sin su consentimiento. Era supersticioso y entraba en una habitación o en una casa con el pie derecho para salir de ellos con el izquierdo. 

Los múltiplos de siete le tranquilizaban, pero el número 17, por alguna razón extraña, le perturbaba. Todas las noches abría y cerraba los ojos siete veces para demostrarse a sí mismo que no iba a morir al cerrarlos para ganarse el sueño. Parece increíble que Zola fuera el mismo escritor y periodista que denunció la farsa en el caso Dreyfus (puedes ver más información sobre el caso Dreyfuss, aquí). 

Balzac

Balzac y su parentela 

Lo de Balzac, si hemos de creerle, era de juzgado de guardia. De su madre, la señora Anne-Charlotte-Laure Sallambier, decía que era 'un monstruo'. Pero no un monstruo cualquiera, sino 'todos los monstruos juntos'. Creía que su madre le odiaba 'por mil razones', incluso antes de nacer (sic). 

Intentó romper con ella muchas veces, incluso escaparse de su entorno, pero parece que no tuvo el valor suficiente. Balzac decía también que creía que estaba loca. Durante 33 años la trató un médico de la familia que se lo dejó claro cuando le dijo: 'No, no, [lo de tu madre] no es locura, solamente es maldad'. 

¿Un médico puede decir éso? Bueno, eran otros tiempos y la psicología y la psiquiatría de aquella época no tenían nada que ver con las prácticas y fines de hoy. 

Durante años, Balzac vivió con su nodriza y frecuentó durante toda su vida a mujeres mayores que él en las que probablemente buscaba la figura de una madre protectora que no tuvo. Escritores para echarles de comer aparte.

 

Sergio Suárez es editor de Ebukalia, ebook editorial, libros en pdf y servicios de edición personalizados.

 

Fotos y Van Nuitts y Raconnish.