5 grandes bibliotecas antiguas que escribieron la letra de la historia

05 diciembre 2014

Biblioteca de Éfeso

5 grandes bibliotecas antiguas que escribieron la letra de la historia

 Sergio Suárez 

Las grandes bibliotecas del mundo antiguo no tenía exactamente el mismo uso con el que se las reconoce hoy. Por supuesto que no ofrecían servicios de préstamo y los soportes de la escritura -papeles, rollos, volúmenes y pergaminos- se parecían poco a los actuales. Nada que ver con nuestros servicios de edición, con los últimos formatos de libros ebooks y con la descarga de libros electrónicos.

Aun así, algunas llegaron a contar con miles y miles de obras. Bibliotecas que acumulaban documentos en tumbas, santuarios, que eran depósitos de escritos sagrados, de tratados clave para el conocimiento y la administración de los imperios y lugar donde consultar crónicas históricas. 

Me gustaría hablarte de las bibliotecas antiguas del mundo helenístico y de las de Constantinopla y Anatolia, la moderna Turquía continental. Cinco bibliotecas únicas en la antigüedad que fueron clave para divulgar el conocimiento del pasado. ¿Las vemos una a una?. 

Templo de Hattusa

-Biblioteca de Hattusa (1900 aC-1190 aC), en la moderna ciudad de Bogazkoy. La biblioteca contenía la mayor colección de textos hititas del mundo. Nada menos que 30.000 tablillas de barro con escritura cuneiforme. 

-Biblioteca Real de Antioquía (221 aC), en la ciudad actual de Antakya. La confección de la biblioteca fue encargada en el siglo III aC a Euforión de Calcis por el rey Antíoco El Grande. Euphorion fue profesor y posterior responsable de la biblioteca.

Pérgamo

-Biblioteca de Pérgamo (197 aC-159 aC), en la actual ciudad de Bergama. Los reyes atálidas llegaron a crear en Pérgamo la segunda mejor biblioteca de la época helenística, a imagen y ejemplo de la de Biblioteca de Alejandría fundada por los faraones Ptolomeos. La biblioteca llegó a contar con más de 200.000 ejemplares, número exageradamente alto que sólo se entiende por el uso de un nuevo tipo de soporte para la escritura: el pergamino, derivado del nombre de la ciudad de Pérgamo.

Ptolomeos

Los Ptolomeos frenaron la exportación de papiros egipcios, que eran los libros de la época, en parte, para evitar alimentar otras bibliotecas que se convirtieran en competencia, en parte también, porque la fabricación de papiros en Egipto para escritura era insuficiente para abastecer al mercado internacional. 

Trabajo de pergaminero

La solución fue la fabricación de papel de pergamino confeccionado con la piel tratada de una oveja. Más resistente para el paso del tiempo y para los climas húmedos, pero también extraordinariamente caros. 

Un libro de pergamino en la Edad Media se hacía con la piel de no menos 40 ovejas, un rebaño y una fortuna para la época. Sólo así se entiende que un obispo medieval irlandés se enorgulleciera en aquel tiempo de tener la biblioteca más extensa, con más volúmenes, de toda Irlanda. Tenía sólo una docena de títulos. Infinitamente menos que el kiosco de revistas de tu esquina.

Cayo Julio Celso Polemaeanus. 

-Biblioteca de Celso (135 dC) en la ciudad de Éfeso. Esta es la tercera biblioteca de un triunvirato de ellas en el Mediterráneo antiguo: Alejandría, Pérgamo y Éfeso. La Biblioteca de Celso en realidad no era tal. El edificio que la contenía tenía como función principal la de ser santuario y tumba de su protector, Cayo Julio Celso Polemaeanus. Contaba con 12.000 volúmenes distribuidos a la manera de una biblioteca moderna, en armarios de madera y a lo largo de una pared. Dispuestos para la consulta. 

Estuches de papiro

-Biblioteca Imperial de Constantinopla (330 dC). Esta biblioteca fue fundada por Constancio, hijo del que fuera el primer emperador cristiano romano, Constantino. Constancio pagó porque los rollos de papiro de la Biblioteca de Alejandría se copiaran y se pasaran a pergamino con la finalidad de preservar su contenido. 

Como sabrás, la Biblioteca de Alejandría, la mayor del mundo antiguo, ardió en un incendio y sus colecciones de papiros se perdieron. Debemos a Constancio que se rescataran copias de unos 100.000 documentos básicos para comprender el pensamiento y algunos avances científicos clave de la antigüedad. 

Cinco bibliotecas antiguas que nos transmitieron el saber clásico.

 

Sergio Suárez es editor de Ebukalia, descarga de libros digitales y ebooks en español.

 

Fotos WCC vía Benh, Parhamr, China Crisis y Rama.