7 pasos clave para estimular la creatividad

27 octubre 2014

 Sergio Suárez

¿Cómo hacer para que la creatividad fluya libremente? ¿cómo hacer brotar ideas originales para elegir, por ejemplo, un tema literario y desarrollar una trama con atractivo para los lectores? Voy a contestar a esas preguntas de la forma más práctica posible, aportando fórmulas fáciles de entender y de poner en práctica, en lo que he llamado siete pasos, a modo de recetas, para estimular la creatividad. 

EbooksHay quien espera que la inspiración le brote como en una posesión.

Pero las cosas no suelen suceder de esa manera, sólo ocurren así en las tramas literarias, la realidad, en este caso, no supera a la ficción.

Los escritores profesionales y también tú que lees ésto, necesitas de ideas creativas sensatas sobre las que escribir en días laborables y no estados de exaltación santateresianos. 

Afortunadamente hay fórmulas para producir ideas y hacerlo de forma consciente. La idea básica es ayudar a estimular la creatividad, sólo éso, pero es éso.

El publicista norteamericano James Webb Young dijo en un libro que fue muy popular en la década de 1940 y que versaba sobre la producción de ideas creativas: 'Una idea no es ni más ni menos que una combinación nueva de elementos antiguos'. 

Para entender como poner a producir esos elementos antiguos, Webb consideraba que la clave estaba en cómo jugar a relacionar esos temas ya conocidos. Y lo bueno es que la capacidad para relacionar puede ser estimulada, o cultivada, a partir de un reconocimiento realista de su poder. 

Se trata de ser permeable a todo lo que nos rodea, buscar sentidos y relacionar los hechos, ser perspicaces y críticos, no dar nada por hecho, trabajar en los sentidos paralelos de las cosas o en una dirección contraria, buscar los constrastes y entender de diferentes alternativas para lo mismo. 

Recetario creativo

Pero, como he dicho al principio, mi objetivo de desarrollar argumentos con los que estimular la creatividad es construir un recetario de fácil aplicación. Veamos esos siete argumentos que nos capacitarán para contar con la herramienta de la creatividad a nuestro servicio y cuando queramos: 

-Recopilar información. Hablo de leer mucho, de disfrutar de la obtención de información. De la información de los dos tipos básicos, la relevante, y específica, y de la general. La información es la materia prima de la que nacen las ideas. Internet lo pone todo mucho más fácil, pero desechar información que resulta accesoria también tiene su valor. 

-Seleccionar la información. Seleccionar supone darle vueltas y vueltas a la información para conseguir que los datos encajen. Para ello será necesario abordar las opciones que nos resulten útiles desde diferentes puntos de vista. A partir de este punto, estaremos en condiciones de empezar a ver relaciones entre cada uno de los temas. 

-Olvidarnos momentáneamente de todo (o casi). El siguiente paso es alejarnos durante el tiempo que consideremos necesario del proceso de análisis de la información. El objetivo será olvidarnos deliberadamente de los pequeños detalles y trabajar la idea sin ellos. Es una forma de simplificar el debate interno y una manera de hacer más sencilla la búsqueda de relaciones. 

-Las ideas brotan. Un paseo o una reflexión en silencio pueden ser el detonante para dar con las claves. ¿Y si no llega ese momento? Sé perseverante, déjate llevar por ese proceso que te aseguro que es natural. 

-Dar forma a la idea. Si te ha llegado la inspiración, perfecto, esquematiza lo que has descubierto, sí, sobre un papel, ponlo sobre blanco. Estarás fijando tus argumentos sobre un soporte no efímero, dejarlo todo a la memoria es exponer el plan creativo al olvido. 

-Comparte la idea. Es una manera de mejorar el proyecto, de encontrar nuevas respuestas cuando nos vemos obligados a explicarlo con palabras propias y a escucharlo en las nuestras. Un punto de vista alternativo es cuando menos enriquecedor y capaz de centrar las ideas. ¿Una segunda opinión? Sí, supongo que también puedes llamarlo así. 

-Repite el proceso. Si ves que necesitas algo más, repite el proceso, especialmente los cuatro últimos pasos.

¿Te ha resultado útil esta explicación? Si llegas a dominar el proceso, podrás utilizarlo para elegir el tema de una novela, para trabajar la trama de un libro y para todo lo que pueda alimentar tu creatividad.

En Ebukalia te lo ponemos fácil para convertir tu idea en una edición de ebooks o en un volumen para cortas tiradas de libros de papel. Consulta nuestras ofertas para editar libros, nuestros servicios de edición.

Sergio Suárez es editor de Ebukalia.

 

Foto FCC vía Paul Stainthorp.