La ironía como motor de creación literaria

07 noviembre 2014

La ironía como motor de creación literaria

Sergio Suárez

La ironía, la fina ironía, diría yo, la verdadera, la inteligente, es una herramienta muy poderosa para guiar el desarrollo de temas y de acciones en una obra literaria. La ironía obliga al escritor a hacer un esfuerzo para dejar claro que lo es. Pero no es fácil.Hay que superarse mucho para conseguir el toque perfecto. 

Con la ironía podemos desdramatizar, introducir expresiones más cercanas al oído del lector, armar un cambio de ritmo en la trama... 

Pero la ironía siempre se define por su contexto, en el trato cercano entre personas con un gesto, una mueca, con la complicidad, pero también con un tono de voz diferenciado. Sin embargo, en el lenguaje escrito esos detalles están ausentes. El escritor se la juega porque sólo tiene la palabra para definir que una situación es irónica. 

Si no lo hace bien, el lector puede pasarla por alto y la situación entenderse de otra manera, o no entenderse. Lo dicho, una herramienta con mucha proyección, pero hay que saber tejerla. 

Y para complicarlo aún más, la ironía también va por barrios. Lo que es irónico para mí, tal vez no te diga nada a ti. Pongo un par de ejemplos. 

¿Es irónico colgar un vídeo personal en Facebook en el que se hable de la inutilidad de esta red social cuando el perfil que lo comenta está muy bien representado en ella?. Creo que esta situación sí es irónica, pero un poco sólo. 

¿Es irónico que el perro más grande de este país (en tamaño) se llame 'Minúsculo?. Si se muestra al perro en un contexto en el que se resalte su aspecto canijo, creo que sí. 

Para que una situación lo sea, se tienen que dar, desde mi punto de vista, dos condiciones: 

1.-El uso de una palabra o de una expresión para contar con ella algo distinto, fuera de contexto, si es posible algo totalmente opuesto a su sentido lógico. En ocasiones, suele ser algo sarcástico o humorístico. 

2.- Una sucesión de situaciones que se desarrollan en un sentido contrario a como podía esperarse por lógica o por hábitos adquiridos. Un drama en una situación risible, una payasada en un entorno donde se masque la tragedia. 

Las ediciones de libros de ficción están llenas de situaciones irónicas mal resueltas. Saber armar la ironía con destreza y sacarle todo el partido para ganar enteros con un buen argumento es algo que hay que ver, estudiar, planificar, pero un valor literario añadido muy atractivo y para llevarlo con inteligencia a lectores inteligentes.

Sergio Suárez es editor de Ebukalia.

 

Foto FCC vía Amio Cajander.